LAS MUERTES EVITABLES
Exigimos justicia para las víctimas de la tragedia de once
El transporte público es el
que utiliza el pueblo trabajador cotidianamente, años de privilegiar la
economía por sobre la vida misma tienen su consecuencia más irreparable en la
tragedia sucedida el 22 de febrero de 2012 en la Estación de Once. La falta de
una política al servicio del pueblo en materia de transporte, el ignorar
irresponsablemente las denuncias que se venían haciendo por parte de los
trabajadores ferroviarios, la política de subsidios sin control social y
la corrupción enquistada en funcionarios y lamentablemente también en algunos
sindicalistas son las acciones previas que de haberse evitado hubieran impedido
esta pérdida irreparable e injusta de tantas vidas.
Creemos necesario hacia el
futuro seguir trabajando para que tengamos un sistema de transporte público al
servicio de las necesidades reales de los trabajadores tanto en seguridad como
en accesibilidad al mismo, el ferrocarril constituye una necesidad esencial a
lo largo y ancho de nuestro país. No alcanzó esta tragedia para que el gobierno
asuma con responsabilidad su reconstrucción inmediata sino que sigue siendo la
agenda privilegiada de empresarios e inescrupulosos y el cálculo oportunista de
una política inhumana los que marcan hasta hoy las pocas e insignificantes
acciones que se han llevado adelante.
Hace escasas dos semanas se
produjo el asesinato del trabajador Leonardo Andrada, testigo fundamental del
mal estado de la formación que se estrelló en Once, este hecho nos
muestra con crudeza el papel que tiene la IMPUNIDAD en los delitos hacia la
sociedad en su conjunto.
Por todo esto no cesaremos en
manifestar nuestra solidaridad con todas las víctimas y familiares de estos
hechos a la vez que exigimos el juicio y castigo de todos los responsables de
la masacre de Once, del asesinato de Mariano Ferreyra y del asesinato de
Leonardo Andrada.
